Llega el invierno, las montañas se tiñen de blanco y la adrenalina comienza a subir. Has decidido que este es el año: vas a comprar tu propia tabla de snowboard.
No obstante, ingresar en una tienda (ya sea física u en línea) y ver cientos y cientos de modelos, gráficos pasmantes y términos técnicos como camber, rocker, pop o flex, puede ser abrumador. Varios riders terminan comprando la tabla equivocada guiados por el diseño o por una oferta tentadora, lo que acaba arruinando su experiencia en la nieve.
A fin de que no te pase a ti, hemos compendiado los errores más habituales al obtener una tabla de snowboard. ¡Toma nota!
1. Guiarte solo por el diseño (el fallo visual)
Lo admitimos: hay tablas con gráficos que son auténticas obras de arte. Pero obtener una tabla solo por el hecho de que "es la más bonita" es el paso inicial hacia el desastre.
- La solución: El diseño debe ser lo último en tu lista de preferencias. Primero asegúrate de que las especificaciones técnicas se adaptan a tu peso, nivel y estilo. Una tabla hermosa que no puedes controlar no te servirá de nada en la pista.
2. Seleccionar la talla basándote en tu altura (y no en tu peso)
Este es el mito mucho más extendido. "La tabla te tiene que llegar a la barbilla". Falso. Las tablas de snowboard no tienen idea cuánto mides, pero sí cuánto pesas. El peso es lo que determina de qué manera se flexionará la tabla y de qué forma responderá a tus movimientos.
- La solución: Solicitud siempre la tabla de pesos del desarrollador. Si eres prominente pero muy delgado, precisarás una tabla algo más corta de lo común; si eres bajo pero pesado, precisarás una mucho más extendida o rígida.
3. Olvidar el ancho de la tabla (el inquietante toe drag)
Si tienes los pies grandes (un 44 EU / diez.5 US o más) y compras una tabla estándar, es muy posible que tus botas sobresalgan demasiado. Esto provocará que, al inclinarte para girar, tus botas toquen la nieve (toe drag), haciéndote caer.
- La solución: Si tienes pies enormes, busca modelos "Wide" (Anchos). Estos milímetros extra de anchura evitarán que tus dedos o talones frenen tu progresión.
4. No tomar en consideración tu nivel real
Varios principiantes comenten el error de obtener una tabla de "experto" suponiendo que de esta forma les va a durar más años. Las tablas de alto rango suelen ser muy recias y exigentes; si no tienes la técnica necesaria, la tabla te dominará a ti y te cansarás el doble.
- La solución: Sé sincero contigo mismo. Si andas comenzando, busca una tabla con un flex blando o medio y que sea permisiva. Te disculpará errores y aprenderás considerablemente más veloz.
5. Ignorar el tipo de terreno (¿Dónde vas a ripar?)
¿Deseas pasar el día en el park saltando? ¿Te gusta bajar a toda agilidad por pistas pisadas? ¿O sueñas con el fuera de pista y la nieve polvo?
- La solución: Elige el perfil adecuado:
- All-Mountain: Para un poco (ideal si solo tendrás una tabla).
- Freestyle/Park: Tablas más cortas, blandas y habitualmente simétricas (Twin Tip).
- Freeride: Tablas direccionales, mucho más recias, diseñadas para flotar en nieve virgen y dar estabilidad a alta velocidad.
6. Desconocer el "Camber" de la tabla
El camber es la forma de la curvatura read more de la tabla en el momento en que la miras de lado. Comprar un Camber Tradicional (belicoso y con mucho agarre) en el momento en que lo que necesitas es un Rocker o Camber Invertido (más juguetón y bien difícil de "clavar cantos") puede mudar completamente tu estilo de riding.
- La solución: Investiga las clases de concretes. Si eres principiante, un perfil híbrido o flat tiende a ser la opción mucho más balanceada y simple de conducir.
7. No invertir en unas buenas fijaciones y botas
A veces gastamos todo el presupuesto en la tabla y adquirimos las botas mucho más económicas. Gran error. Las botas son el nexo de unión entre tu cuerpo y la tabla. Si son incómodas o no sostienen bien, tendrás que hacer fuerza de más y aparecerá el mal de pies.
- La solución: El "equipo" ha de estar equilibrado. Asegúrate de que las fijaciones sean compatibles con el sistema de tu tabla (ojo con el sistema de canales de Burton) y que las botas sean tu prioridad número uno en comodidad.
Conclusión
Comprar tu equipo de snowboard es una inversión de futuro y de diversión. No te dejes llevar por las prisas ni por las tendencias. Examina tu peso, tu nivel y la utilización que le darás.
Si tienes inquietudes, ¡pregunta siempre a profesionales! En las tiendas especializadas estarán contentos de guiarte a encontrar tu "media naranja" para la nieve.
¿Y tú? ¿Has cometido alguno de estos errores en el pasado? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y compartamos consejos para la comunidad!
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